Mi carta blanca

La inmensa zona húmeda del Delta de l’Ebre sorprende gratamente

El restaurante el Olivo del hotel Belmond La Residencia, en Deià, acaba de presentar su menú para este otoño, a comentaristas gastronómicos, en una cena organizada por Toni Bujosa, responsable de Comidas y Bebidas, con el asesoramiento de Hanna Bornebusch, y su equipo. Oferta culinaria en donde Guillemo Méndez, cocinero jefe de este restaurante, realiza con su gente, y respaldado por el personal del comedor, demuestra su veteranía, en donde el producto, dominado por el de Balears, es el rey. Los vinos servidos fueron de las bodegas del grupo Raventos-Codorníu. Un carpaccio de gambas de Sóller con setas encurtidas y vinagreta de cítricos abrió el nuevo menú otoñal de El Olivo, fue acompañado con el cava Ars Collecta Paraje La Pleta 2009. Siguió un Verderol con perlas de arbequina, y crujiente de camarones, ligando con un blanco Raimat 100 del 2016, de Costers del Segre. La tercera propuesta gastronómica, en compañía del tinto del Priorato La Massipa de Scala Dey 2017, fue jamón de pato con crema de otoño y castañas. Una llampuga ligeramente macerada con caviar de berenjenas y salsa de pimientos rojos, fue la cuarta propuesta de la velada, con el blanco Las Font Voltada 2016, de la Conca de Barberá. El Foie Grass Saute con puré de topinambur, setas silvestres y trufa tuvo de compañero al tinto Viña Pomal Gran Reserva 20111, todo un Rioja con historia. Un lomo de corzo en costra de hierbas y diferentes toques del otoño cerró la parte salada de la cena, que se mojó con el tinto Legaris Moradillo de Ros 2015 de Ribera del Duero. Como postres se sirvieron rebozuelos confitados con helado de vainilla ecológica y helado de licoroso Palo mallorquín con membrillo, frutas del bosque y violetas. Con el primero se eligió el cava Ars Colecta Paraje E Tros Nou 2019 y para el segundo el cava Ars Collecta 457 Gran Reserva 2009.

El Colmado Colom es recuperado por el Petit Colón

Durante dos semanas del pasado septiembre disfruté de la gastronomía de las tierras de Tarragona y del Pirineo Catalá. También tuve tiempo de ver la gran oferta de correctos menús a buen precio. Algo que añoramos aquí. 

Uno de mis platos favoritos, difíciles de encontrar en nuestra isla son las ancas de rana. Si bien, en una excursión al Delta de l’Ebre pude resarcisme de esta ausencia culinaria, en donde me sirvieron una buena ración. 

Al ausentarme de la isla me perdí el ‘sopar de Vermar’ de bodegas José L. Ferrer y el ‘dinar de verema’ en Viñas Mortix, con motivo de la realización del programa el ‘Mon del Vi’, de Antoni Campomar, en Radio Pollença. 

El desaparecido Colmado Colon revive en el Petit Colon, inaugurado en la calle de Santa Eulalia, hace pocas semanas, manteniendo su personalidad.