El universo de Rafael Moneo en la Bodega Can Ribas

Cuando he llegado a Consell, la luz andaba diáfana revoloteando por las montañas de la Serra. Desde la carretera, por un momento, me ha dado la sensación de que si alargaba la mano las podía tocar. Hoy visito Can Ribas, donde el insigne arquitecto Rafael Moneo ha creado un nueva bodega.

Bertrand de Salses

El exterior del edificio que ha creado Rafael Moneo en Can Ribas es representativo del estilo rural del centro de la isla; es un inmueble con tejado a dos aguas, de color tierra, con muros y mampostería tradicional que dialoga con el entorno y su paisaje. En cambio, su interior es diáfano y funcional, cuyo único leitmotiv es poder crear, producir y conservar en él un buen vino.

Hablar de la obra de Rafael Moneo, es hablar de la arquitectura contemporánea universal. Su obra y su ‘pensamiento’ arquitectónico es un referente. Moneo ha creado escuela. ‘Estoy convencido ̶ decía Moneo al principio de su devenir como arquitecto ̶ de que la arquitectura puede servirse de los instrumentos de la modernidad sin abandonar el respeto y la conversación con el pasado…’. Éste pensamiento del maestro, sigue vigente en su obra; prueba de ello, es este diálogo exterior-interior o viceversa que se produce en el edificio creado en Can Ribas. Arquitectura rural, ancestral, dialogando con la modernidad. Una arquitectura integral, orgánica.

Otro de los elementos a destacar, es el interés del maestro por el detalle. Toda la bodega es un detalle, desde las plantas exteriores: mata, romero… (qué la arropan y que con el tiempo serán el punto de conexión con los jardines y las viñas) a la disposición simétrica de los toneles en su interior que crean armonía visual. Nos encontramos ante un edificio singular que será un hito en la arquitectura rural de la isla.

‘En la nueva bodega elaboraremos los vinos rosados y blancos, y la bodega antigua quedará para los tintos. Esto nos permitirá trabajar más cómodos y mejorar nuestras elaboraciones’

Hablo con Araceli Servera Ribas, alma mater de la Bodega Can Ribas, de lo que ha supuesto para ellos la intervención de Moneo en la bodega. <El exterior del edificio que ha creado Rafael Moneo en Can Ribas es representativo del estilo rural del centro de la isla; es un inmueble con tejado a dos aguas, de color tierra, con muros y mampostería tradicional que dialoga con el entorno y su paisaje. En cambio, su interior es diáfano y funcional, cuyo único leitmotiv es poder crear, producir y conservar en él un buen vino.

Dicho esto, solo tengo que añadir que estamos muy agradecidos a Moneo y a su equipo, en especial a su hija Clara y a Valerio Canals, por esta maravillosa bodega que nos han legado.

Sigo hablando con Araceli y la felicito por el coraje que ella y toda su familia han tenido para emprender una obra de tal magnitud. Una obra que enriquece nuestro patrimonio. ¡Estamos todos de enhorabuena! No lo duden, vale la pena visitar la bodega.

Me marcho, sabiendo que voy a volver. Tengo pendiente una larga conversación con Araceli sobre sus vinos. Cuando he visitado la bodega, he visto que la luz que se colaba en el interior era la misma que, al llegar, revoloteaba entre las montañas.