Buen viaje Perico

Magdalena Mesquida y Pedro Gual

Conocí a Pedro Gual de Torrella ya octogenario. La diferencia de más de 42 años de edad entre nosotros, nunca fue un impedimento para forjar la estrecha amistad que tuve el privilegio de cultivar durante más de una década. A través de sus artículos mensuales en Manjaria, como presidente de la Academia de la Cuina i del Vi de Mallorca, construimos una sólida complicidad de sobremesas compartidas. Frecuentamos juntos muchos restaurantes de la isla y organizamos junto con numerosos invitados, los inolvidables almuerzos de “El Gallinero” en Ses Cases de Sa Font Seca. Su partida nos deja un vacío inmenso, una sensación indescriptible de orfandad. Y es que Perico lo llenaba todo con su arrolladora personalidad. Era tal su vitalidad, que te olvidabas por completo de la edad de tu amigo. Su inteligencia y su prodigiosa memoria, hacían de él un conversador fascinante. Hombre viajado y sabio, su pasión por la gastronomía y sus trabajos de recuperación y documentación de antiguas recetas de Mallorca, junto a sus compañeros de la Academia, centraron sus brillantes artículos de la sección “nuestra cocina antigua” de este suplemento. Siempre sentí una gran admiración por Pedro. Envidiaba la pasión con la que se entregaba a todo lo que hacía, su erudición, sus ganas, su fuerza, su fino sentido del humor y esa manera tan suya de disfrutar de la vida intensamente. Con su partida se despide un caballero, un hombre generoso y bueno, con una inagotable capacidad de dar y compartir con los suyos. Embelleció la vida de muchos con su sola presencia y energía y sin duda cambió la mía. Si amar a alguien significa decirle: no morirás, entonces Pedro vivirá para siempre en mis pensamientos. Adiós amigo, que la tierra te sea leve.

Magdalena Mesquida
Editora de Manjaria

Pedro Gual de Torrella y de Viala (Palma 1925), colaborador del suplemento MANJARIA desde su fundación, falleció el pasado martes a la edad de 94 años. Descanse en paz.