Budapest gastronómica

Delicias para sibaritas en la capital magiar

Budapest, donde pasé las recientes fiestas navideñas, ofrece, sin exagerar, recetas culinarias de todo el mundo, con un censo de 4.500 restaurantes. En el hotel en donde me hospedé, el Ritz Carton, disfruté de su restaurante Deák St. Kitchen, degustando varias recetas de la cocina magiar, sin faltar varias especialidades de pato. Otra delicia del hotel fue su Room Service. Comimos un par de veces en La Fábrica, restaurante situado frente a la Catedral Basílica de San Esteban, en días de pleno funcionamiento de su Mercado Navideño. Este con varios más, se convierten en escaparates de su comida típica más popular. Un clásico es el Kacsa, situado en Buda, con un ambiente clásico, en el que la clientela disfruta de un trato de altura, no tan habitual de encontrar en Mallorca. No faltó pato asado con su amplia guarnición. Para despedirnos de la capital húngara y sus cocinas logramos mesa en la Bottega di Brontolo, restaurante italiano, logrando al tercer intento reservar mesa. Este agradable establecimiento, situado en pleno centro de la capital magiar, está regentado por María, húngara criada en México y José, ciudadano mejicano. Con el tártaro que pedí, y que resultó memorable, entró en acción plena el metre y sumiller, Franco, húngaro de pura cepa, que es un poliglota de primera, el cual preparó y sirvió dicha carne delante de mí. Budapest es un buen lugar para los golosos. No olviden visitar el Café New York, Respecto a los vinos, en Hungría reina el tokay, junto a italianos y franceses.

G. Soler