Baklava, el postre de los dioses

La base de este delicioso postre es la masa filo o yufka. Una masa elaborada con harina de trigo, agua, unas gotas de aceite y un poquito de raki. La masa se extiende muy delgada sobre una mesa con ayuda de un palo alargado a modo de rodillo; mientras se va extendiendo se espolvorea constantemente con harina para que no se quiebre. Una vez se tienen las hojas de masa finísimas, se disponen varias de ellas en una fuente de horno y se untan con mantequilla. Encima se espolvorea toda la superficie con pistachos, almendras, nueces y piñones machacados. Luego, ponemos otra capa de pasta y otra de frutos secos y acabamos el proceso cubriendo con tres capas de pasta con mantequilla. Seguidamente, cortamos todo el pastel en pequeños trozos rectangulares del tamaño aproximado de dos bocados y dejamos la bandeja durante 45 minutos en el frigorífico. Después horneamos a 180°C durante unos 8 minutos.

La base de este delicioso postre es la masa filo o yufka. Una masa elaborada con harina de trigo, agua, unas gotas de aceite y un poquito de raki. La masa se extiende muy delgada sobre una mesa con ayuda de un palo alargado a modo de rodillo; mientras se va extendiendo se espolvorea constantemente con harina para que no se quiebre

Mientras se cuece el pastel hacemos un almíbar muy líquido infusionado con clavos de olor, canela, piel de un limón, zumo de limón y agua de azahar. Cuando la pasta está hecha la sacamos del horno y escanciamos el almíbar sobre el pastel y lo espolvoreamos con pistacho molido. El resultado es este postre de dioses al que se llama baklava. Digo lo de los dioses porque así se hacían adorar los sultanes. Dicen, ¡cómo no!, que donde se creó este postre, así como lo conocemos, fue hace varios siglos en las cocinas de Topkapi. Fue allí donde se desarrolló la masa filo tan hiper fina; antes la que se utilizaba era más gruesa y servía para confeccionar los böreks, rellenos de carne o queso. En todo la ciudad vieja, sobre todo la populosa avenida Iskal está repleta de confiterías, a cada cual mejor, donde se puede comprar baklava. Una de ellas, donde tomé una baklaba excepcional, es Hakki Zade creada por Hafiz Mustafa en 1864, es un templo de todo tipo de baklavas y de lokums, el famoso dulce tradicional conocido como turkish delight, delicia turca.