Dame una sartén y muevo el mundo!

Carme Ruscadella Carme Ruscadella

Desde época ancestral la mujer ha sido la protagonista de la cocina. La sartén estaba en sus manos. Ellas cuidaban de la llama bienhechora que cocina los alimentos y que hace una alquimia con ellos, y los prepara para que los podamos saborear.

Bertrand de Salses

Hablar de la mujer en la cocina, es hablar de la cocina misma. La aportación femenina a nuestro devenir gastronómico ha sido fundamental. Otro tema es la visibilidad de esta realidad. Es hora de revindicar la aportación de la mujer en nuestra historia culinaria. En este artículo voy a hablar de la importancia de lo femenino en la gran cocina, focalizando el discurso en cocineras que han conseguido romper la barrera de la invisibilidad y convertirse en referentes.

Maria Marte
Maria Marte

De la primera que voy a departir es de María Marte, la cocinera dominicana que, después de triunfar en Madrid, ha montado en su país una escuela de cocina solidaria para mujeres sin recursos. Marte, es ejemplo de tesón y de amor por la gran cocina (ver: ‘Soñar, luchar, cocinar’. Espasa.) Cuando llegó a Madrid, en el primer lustro del siglo XXI, se contrató como friegaplatos en el elegante restaurante Club Allard, y así, comenzó una fulgurante carrera hacia el estrellato. Ahora, después de su etapa madrileña, ha vuelto a su ciudad natal donde ha desarrollado este proyecto solidario que permite que mujeres en proceso de exclusión social se formen en el arte de la cocina y tengan un futuro prometedor.

Maria Marte, después de su etapa madrileña, ha montado en su país una escuela de cocina solidaria para mujeres sin recursos; este proyecto permite que mujeres en proceso de exclusión social se formen en el arte de la cocina y tengan un futuro prometedor.

Anne-Sophie Pic
Anne-Sophie Pic

En el proceloso mundo de la estrellas Michelin, la primera cocinera que consiguió 3 estrellas fue Anne-Sophie Pic (ver sus recetas en ‘Le libre blanc, Anne Sophie Pic’. Hachette-cuisine.). La historia de Anne-Spphie es una historia de dedicación y superación en un coto que hasta su llegada estaba dominado por hombres. Pic, ha conseguido demostrar que la mujer puede acceder a la gran cocina, sin ambages. En España, nuestra cocinera estrella ha reinado en Sant Pol de Mar durante 30 años. Es la conocida Carme Ruscadella (ver: ‘Cuinar per ser feliç’.Labutxaca.), ejemplo de tesón. Ruscadella fue escalando posiciones haciendo del restaurante Sant Pau un referente culinario. Ha sido ejemplo de mujer y cocinera, y ha roto moldes demostrando que, también, siendo mujer chef se puede disfrutar del éxito.

Hablando de éxito, una de las cocineras más interesantes del panorama internacional es la eslovena Ana Roš que ha conseguido aupar al restaurante Hiša Franko con la única estrella Michelin de su país y la revista ‘Restaurant’, en el 2017, le proclamó, la mejor chef femenina del mundo. Roš, está orgullosa de su condición; revindica su papel. Para ella no es incompatible ser mujer, madre y tener éxito como cocinera.

Simone Ortega
Simone Ortega

Otros referentes gastronómicos femeninos en España son, sin duda, la marquesa de Parabere y Simone Ortega. La primera por ser la pionera, su libro ‘La cocina completa’ fue a principios del siglo XX el gran referente (en el recuadro de la página 2); la segunda escribió el recetario más extenso y práctico, con el cual varias generaciones aprendimos a cocinar. ‘1.080 Recetas’ (ver Bazar, pág.19), el libro de Ortega aún sigue vigente. Cuando tuve, hace unos años, la oportunidad de conocer a Simone, me comentó que todas las recetas que salen en el libro, habían sido probadas en su casa por toda la familia y, así, poder contrastar su practicidad y la bondad del resultado.

En esta página, nombramos a Margalida Alemany, el gran referente de la cocina mallorquina, que aún está en activo y en la página 4, Tati Fructuoso, nos reseña a varias cocineras que por su talante sobresalen en el panorama culinario balear.