¡Renovarse o morir!

Por Tania Compte

Estrenamos estación y con ella nuevo curso, nuevos propósitos y porque no… nueva casa. Sí, lo confirmamos, es posible que tu casa parezca nueva sin necesidad de grandes obras ni inversiones, solo con criterio y algunos trucos podemos darle un nuevo aspecto.

Algo tan simple como cambiar los muebles de sitio, replantear la distribución, estudiar a fondo la forma en la que nos movemos y utilizamos el espacio para así poder optimizar y aprovechar al máximo los metros cuadrados de los que disponemos.

Renovar textiles, desde las cortinas hasta la tapicería del sofá, pasando por cojines, alfombras, cabezales, butacas…, tan solo con cambiar la paleta de colores el resultado es sorprendente.

Renovar textiles, desde las cortinas hasta la tapicería del sofá, pasando por cojines, alfombras, cabezales, butacas…, tan solo con cambiar la paleta de colores el resultado es sorprendente.

Pintar las paredes o una pared, incluso revestirla de un papel vinílico original que aporte una textura diferente y enfatice esa zona cambiando la importancia del espacio, darle un nuevo acabado a ese mueble pasado de moda y hasta pintar los alicatados del baño. Hoy en día los fondos fijadores han posibilitado pintar de forma duradera y homogénea sobre baldosa de cerámica.

Añadir iluminación perimetral en techos o encima de rodapiés, cambiar luminarias, luz indirecta más cálida (salón), luz para trabajar más blanca y directa (cocina).

Renovar los mecanismos eléctricos, interruptores y enchufes, es relativamente sencillo y el resultado increíble.

Cambiar cuadros, añadir fotografías, colocar espejos o simplemente renovar los marcos permite aligerar las paredes y dar un nuevo aire al espacio.

Actualizar puertas con nuevos acabados y accesorios, se pueden pintar, lacar o revestir de papel vinílico. ¡Querer es poder!

Aunque no tengas tiempo o presupuesto para afrontar una reforma, tu casa agradecerá un aire nuevo, cambiar, renovar, actualizar son verbos que se conjugan fácilmente sin necesidad de grandes inversiones. Pequeñas actuaciones provocan grandes resultados.

Ya no hay excusas. ¡Renovarse o morir!