El arte de vivir con lo imprescindible

El minimalismo, esa tendencia que cada vez está más presente, no sólo en nuestros hogares, sino también en nuestras vidas, está considerado, a día de hoy, como uno de los estilos más innovadores por primar la funcionalidad, el orden y la austeridad. Refleja a la perfección la creciente tendencia a eliminar de nuestro alrededor todo aquello que nos provoca estrés, que nos hace sentir cansados, preocupados y faltos de energía para poder centrarnos en lo que realmente importa. El hecho de que cada vez más personas se decanten por el minimalismo como forma de vida y como estilo decorativo es gracias a que se ajusta también a la necesidad de crear un mundo más sostenible, reducir nuestra huella sobre el planeta y alejarnos del consumismo extremo. En materia de diseño de interiores, el estilo minimalista hace referencia a una decoración sobria y elegante, en la que el escaso mobiliario y los pocos elementos decorativos aportan un mayor protagonismo a la iluminación y al espacio en sí mismo. Calidad frente a cantidad, colores claros, muebles sencillos, paredes desnudas, espacios limpios y funcionales.

La decoración minimalista aboga por deshacernos de todo aquello que no utilizamos (y que suelen ser, de hecho, la mayoría de cosas que tenemos) y almacenar sólo lo más básico e imprescindible, un método lógico, un sistema con el que evitar ese estrés visual de los espacios abarrotados, siguiendo siempre la premisa de crear ambientes equilibrados, simples, puros… etéreos y carentes de distracciones, que nos ayudan a reconectar con la naturaleza y a cultivar la concentración y la conciencia de nosotros mismos en nuestros hogares En nuestro incansable afán por hallar esa tan anhelada paz interior, apliquemos los preceptos del minimalismo a nuestras vidas. Reflexionemos sobre cuáles son realmente nuestras necesidades y en aquello que de verdad queremos alcanzar; será mucho más fácil empezar a desprendernos, poco a poco, de todo lo que nos estorba en nuestro camino hacia nosotros mismos…en el arte de vivir con lo imprescindible.