Jessica Rivas. Jeka, comunicadora visual

¿Cuál es su filosofía como comunicadora visual?

Compartir tu filosofía de vida; la mía, es comunicar conceptos e historias que nos relacionen cada vez más con la naturaleza y el entorno. Un día decidí no ejercer como comunicador visual, y dedicarme a la vida del mar, del campo y a las historias de esos paisajes. En el camino conseguí personajes y organismos que me contaron historias. A partir de allí construí las mías, que transcribiendo y dibujando pasé a papel, y cuando las miré eran un mero producto de comunicación.
La comunicación visual es una herramienta que una vez que la tienes es difícil no usarla.

¿Qué tal la experiencia de formar parte del staff de Ca Na Toneta?

Como estar en casa. Como venezolana, tengo una relación con la gastronomía bastante influenciada por europeos. Compartíamos esa filosofía del jardín que vine buscando al llegar a Europa, “comer lo que sembramos”. En Ca Na Toneta lo más bonito es compartir la experiencia de cada uno de nuestros jardines, esa imprenta cultural llena de melancolía.

¿En qué proyectos anda?

Poniendo las manos en la tierra y dejando que me cuente.

¿Hay algún producto gastronómico que le gustaría rediseñar?

No sería descubrir el agua tibia hablar sobre las propiedades de las planta aromáticas, de la grandiosa simpatía de las flores comestibles o de las cualidades no aprovechadas de las hierbas salvajes; pero ser una vocera más de estos y poner las manos en la tierra por ellas, me hizo pensar que el mejor producto gastronómico acompañado de una buena historia alimenta el alma. No sólo el estómago.