Alicia Arduini. Toque de Queda

¿Cómo empieza su relación con la gastronomía?
Empezó todo con mi mamá. Tenía un horno de pan y una pastelería en mi ciudad, Reggio Emilia. Crecí viéndola crear pan y pasteles y me quedé enamorada de la cocina. En Barcelona tuve la oportunidad de formarme trabajando en varios restaurantes y entendí que tenía que tener un negocio propio para poder seguir desarrollando mi pasión. Y, curiosamente, he acabado teniendo un antiguo horno donde ahora puedo servir mi cocina a clientes y amigos.

¿Cuándo nace el vínculo con la isla de Mallorca?
Nació hace 7 años cuando vinimos, por primera vez, a la isla como turistas. Vivíamos en Barcelona y vimos que Mallorca es una lugar muy bonito para poder vivir con mayor libertad y naturaleza.

¿Cuál es la clave para mantenerse, después de estos ya más de cinco años de Toque de Queda, como uno de los referentes de la ciudad?
Siempre he pensado en mantener la sencillez pero sirviendo productos de mucha calidad, tratando de diferenciarme de otros restaurantes. Otro aspecto importante es el servicio y la atención en el cliente que ponemos siempre en primer lugar. Hay que mantenerse vivos tratando de ofrecer novedades y sobretodo productos típicos de nuestra tierra, Italia, de donde importamos unos productos únicos que los clientes pueden degustar y aprender a conocer.

Situados en pleno centro de una Palma cada vez más dedicada al turismo. ¿Cómo veis el futuro?
Muy prometedor. Muy contentos del barrio que hemos elegido para montar el restaurante y contentos de que tanto la gente local, como turistas, aprecien esta zona poco transitada pero con mucha historia y encanto.